Taller de Psicoterapia Interpersonal para Adolescentes (IPT-A)

Madrid, 7 y 8 de abril de 2017

La psicoterapia interpersonal (IPT) fue desarrollada casi de forma accidental en los años setenta por el Dr. Gerald Klerman y la Dra. Myrna Weissman en Estados Unidos. Desde entonces, sus discípulos, entre los que destacan, la Dra. Ellen Frank, el Dr. John Markowitz y la Dra. Laura Mufson, han conseguido validar la eficacia de la IPT para tratar distintos trastornos mentales y su adaptación a distintas poblaciones. En concreto, la Dra. Laura Mufson fue la encargada de realizar la adaptación de la IPT a la población adolescente (IPT-A), validarla empíricamente como tratamiento para la depresión y escribir el manual donde figura el protocolo a seguir: Interpersonal Psychotherapy for Depressed Adolescents (1993, 2004, 2011).

 

La IPT parte de la idea de que la causa de los trastornos mentales es múltiple pero estos pueden ser tratados con éxito y de forma breve si intervenimos en el contexto social cercano e inmediato del paciente, haciéndole reflexionar sobre sus emociones, sus roles sociales, sus expectativas, su forma de comunicarse y la calidad de sus relaciones interpersonales. Aunque en el protocolo de aplicación no se habla de forma explícita de la teoría del apego y de la teoría de sistemas, en la aplicación de la IPT está implícito un abordaje psicodinámico y sistémico del paciente. De hecho, aquéllos que tengan una formación psicodinámica y/o sistémica se encontrarán muy cómodos con la aplicación de la IPT.

 

Una curiosidad de la IPT es que, si bien conceptualiza la depresión como una enfermedad médica (asignando temporalmente el rol de enfermo al paciente), el abordaje que realiza para su tratamiento es puramente psicológico y centrado en el contexto social cercano del paciente. Originalmente creada para tratar la depresión, la IPT ha sido adaptada con éxito para tratar otros trastornos afectivos como el trastorno bipolar y la distimia, así como trastornos de ansiedad (trastorno de estrés postraumático, fobia social, trastorno de pánico) y trastornos de la conducta alimentaria (bulimia nerviosa y trastorno por atracón).

 

La IPT sigue tres fases durante el tratamiento, que suele durar 12-16 sesiones con una frecuencia semanal. Durante la primera fase del tratamiento se atribuyen los síntomas del paciente a una enfermedad médica, que el paciente ha de afrontar (rol temporal de enfermo), se explora qué tipo de relaciones familiares, conyugales, laborales y de amistad posee el paciente (inventario interpersonal) y se relacionan temporalmente dichos síntomas con un área problema en sus relaciones interpersonales (formulación del caso). Este área problema constituirá el posterior foco de intervención durante la fase intermedia y así quedará establecido en un contrato terapéutico. Las 4 áreas problema son: la muerte de un ser querido (duelo complicado), el conflicto entre las expectativas recíprocas que se tienen en una relación (disputa de roles), la dificultad para adaptarse a una nueva situación vital que implica un cambio en un determinado rol social y entraña un sentimiento de pérdida y/o amenaza (transición de roles) y la dificultad para establecer relaciones de confianza e intimidad con los demás, lo que conduce al aislamiento y/o la soledad (déficit o sensibilidad interpersonal). Aunque el manejo de cada área problema sigue unos pasos determinados, en las 4 áreas problema el terapeuta facilita la expresión emocional, ayuda a mejorar las habilidades de comunicación y de toma de decisiones y promueve la resolución de problemas interpersonales. Las técnicas que utiliza la IPT son comunes a otros enfoques psicoterapéuticos, pero el marco en el que se dan y la estrategia seguida por la IPT es única del modelo. Para concluir, la fase final del tratamiento se dedica al reconocimiento de los logros, la prevención de recaídas y la despedida del terapeuta y/o establecimiento de unas sesiones de mantenimiento si existe un evidente riesgo de recaída.

 

Las guías de práctica clínica del Ministerio de Sanidad (www.guiasalud.es) recomiendan utilizar la IPT para tratar la depresión moderada y grave, como monoterapia o en combinación con medicación antidepresiva (1, 2).  La IPT-A es el tratamiento de elección, junto con la terapia cognitivo-conductual y la terapia familiar en el caso de pacientes adolescentes con depresión leve, moderada y grave (3). Además, también se recomienda su uso para la estabilización del trastorno bipolar, tratado previamente con farmacoterapia (4) y es considerada la mejor alternativa a la terapia cognitivo-conductual en pacientes con bulimia nerviosa y trastorno por atracón (5, 6).

 

A pesar de ser un tratamiento validado empíricamente y recomendado por las guías de práctica clínica nacionales e internacionales para distintos trastornos mentales, la IPT en general y la IPT-A en particular no se enseñan formalmente en los planes de estudio de las universidades españolas, que priorizan la enseñanza de tratamientos cognitivo-conductuales. Aunque muchos de ellos también hayan sido validados empíricamente para tratar multitud de trastornos mentales, estos tratamientos no siempre son aceptados por los pacientes y sus familias. Es por ello necesario que psicólogos clínicos y psiquiatras de nuestro sistema nacional de salud conozcan el mayor número de tratamientos validados empíricamente posible para que su práctica clínica se adapte a las necesidades específicas de sus pacientes y que puedan disponer de distintas herramientas psicoterapéuticas para conceptualizar y abordar los casos que no respondan a un tratamiento particular.

 

Gracias a ANPIR es posible acudir al primer taller que un experto internacional en IPT da en España. La Dra. Mufson es Catedrática de Psiquiatría y Psicología Médica de la Universidad de Columbia, codirectora del Departamento de Psicología Clínica del Columbia University Medical Center (CUMC), directora de Psicología Clínica del New York State Psychiatric Institute y es la principal investigadora, co-investigatora y referente de numerosos proyectos y becas para adaptar la IPT-A a contextos escolares, de atención primaria y CSM. Es además experta en valoración de resultados de tratamientos validados empíricamente en ensayos clínicos desarrollados en contextos de investigación y comunitarios.

 

La eficacia de la psicoterapia interpersonal para tratar la depresión en adolescentes (IPT-A) fue demostrada mediante 3 ensayos clínicos aleatorizados con grupo control (7,8,9,10).). Desde su publicación en 1994, la adaptación de la IPT-A, ha sido considerada un modelo de tratamiento para adolescentes de “eficacia bien establecida” por parte de la guía de práctica clínica de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) en su task force sobre Promoción y Difusión de Tratamientos Psicológicos (11).

 

El taller contará con traducción simultánea y tendrá lugar los días 7 y 8 de abril en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, sito en la 5ª planta de la Calle Cuesta de San Vicente, nº 4. La inscripción del taller y la consulta tarifas está disponible en www.anpir.org. Los socios de ANPIR (como entidad organizadora) y los colegiados del COP de Madrid (como entidad colaboradora) contarán con una tarifa reducida.

 

Para más información, puedes contactar con el docente de apoyo y coordinador del taller: juan.garcia2@um.es

 

 

Juan García Sánchez

Especialista en Psicología Clínica en CSM-IJ

Miembro de la Sociedad Internacional de Psicoterapia Interpersonal (ISIPT)

Autor del libro Afronta tu depresión con psicoterapia interpersonal (2013). Desclée de Brouwer. 2ª Edición.

 

 

Referencias bibliográficas

 

(1) Guía de Práctica Clínica. Tratamiento de la Depresión en Atención Primaria (2011):

http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_488_Depresion_AP_resum.pdf

(2) Guía de Práctica Clínica sobre el Manejo de la Depresión en el Adulto (2014):

http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_534_Depresion_Adulto_Avaliat_compl.pdf

(3) Guía de Práctica Clínica sobre la Depresión Mayor en la Infancia y en la Adolescencia (2009):

http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_456_depresion_inf_adol_avaliat_compl.pdf

(4) Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar (2012):

http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_510_Trastorno_Bipolar_resum.pdf

(5) Guía de Práctica Clínica de los Trastornos de la Alimentación (2005):

http://www.murciasalud.es/recursos/ficheros/93125-trastornos_conducta_alimentaria.pdf

(6) Guía de Práctica Clínica sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria (2009):

http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_440_Tt_Conduc_Alim_compl_(4_jun).pdf#page221

(7) Mufson, L., Moreau, D., Weissman, M.M., Wickramaratne, P., Martin, J. & Samoilov, A. (1994). The modification of Interpersonal Psychotherapy with Depressed Adolescents (IPT-A): Phase I and II studies. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 33 (5), 695-705.

(8)Mufson L, Weissman MM, Moreau D, Garfinkel R. (1999) Efficacy of interpersonal psychotherapy for depressed adolescents. Archives of General Psychiatry, 56, 573–579

(9) Mufson, L., Pollack Dorta, K., Wickramaratne, P., Nomura, Y., Olfson, M., & Weissman, M.M. (2004). A randomized effectiveness trial of interpersonal psychotherapy for depressed adolescents. Archives of General Psychiatry, 61, 577-584.

(10) Rosselló, J., & Bernal, G. (1999). The efficacy of cognitive-behavioral and interpersonal treatments depression in Puerto Rican adolescents. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 67 (5), 734-745.

(11) David-Ferdon, C., & Kaslow,N.J. (2008). Evidence-based psychological treatments for child and adolescent depression. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology, 37, 62-104.