¿Pueden los videojuegos cambiar el enfoque de la terapia y ayudar a la salud mental?

En la última década, los videojuegos se han convertido cada vez más no solo en un medio de ocio, sino también en una herramienta poco convencional utilizada por profesionales de la salud mental. Según un estudio de la Asociación Americana de Psicología (APA), la cantidad de terapeutas que emplean videojuegos se ha duplicado en los últimos cinco años. ¿Qué permite que los juegos sean considerados de manera seria, como parte de la terapia y no solo como entretenimiento?
Cómo la sociedad y la medicina están cambiando su actitud hacia los videojuegos
Hasta hace poco, las conversaciones sobre videojuegos se centraban principalmente en los riesgos: adicción, problemas de socialización, agresividad. Estas preocupaciones durante mucho tiempo formaron mitos y estereotipos persistentes. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta el 5% de los adolescentes enfrentan trastornos relacionados con el juego.
Sin embargo, ya a principios de los años 2000 comenzaron a aparecer en revistas científicas las primeras publicaciones con resultados de investigaciones sobre los posibles beneficios de los juegos digitales. Con el aumento de la digitalización y la aparición de nuevas generaciones de pacientes que han crecido en un mundo virtual, el interés por los videojuegos como herramienta terapéutica se ha intensificado. Los médicos tuvieron que reconsiderar su postura: si los jóvenes pasan varias horas al día frente a la pantalla, tal vez la terapia también deba dirigirse en esa dirección.
Qué efectos psicológicos y cognitivos confirman las investigaciones
La ciencia moderna estudia activamente la influencia de los videojuegos en los procesos cognitivos y emocionales. Una revisión de la Asociación Americana de Psicología de 2020 mostró que los juegos seleccionados con un propósito específico pueden:
- mejorar la memoria y la capacidad de concentración prolongada
- aumentar las habilidades de planificación y toma rápida de decisiones
- contribuir al desarrollo de la empatía a través de tareas narrativas y de equipo
- reducir los niveles de estrés y ansiedad
Los efectos cognitivos se refieren a cambios en la memoria, la atención y la capacidad para resolver problemas no convencionales. Los efectos emocionales incluyen el desarrollo de la resiliencia al estrés y la capacidad de ponerse en el lugar de las experiencias ajenas. Los métodos de evaluación en estos estudios varían: desde pruebas neuropsicológicas hasta el análisis de indicadores de actividad cerebral.
La psicoterapia moderna está abierta a lo nuevo y utiliza diferentes herramientas, a menudo bastante inesperadas. No se trata solo de videojuegos, sino también de juegos de azar en casinos en línea. Los juegos de azar en la cultura popular suelen asociarse con riesgos como la adicción y el deterioro de la salud mental. Sin embargo, los psicólogos han demostrado que en un formato controlado y moderado pueden contribuir al bienestar psicológico.
Los juegos con elementos de azar y recompensa (por ejemplo, tragamonedas o ruleta) provocan una liberación de dopamina. Esto ayuda a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Un estudio de 2021 con la participación de 100 personas mostró que jugar regularmente en casinos en línea en dosis moderadas reduce el nivel de estrés en un 20%. La reducción del estrés es una de las razones de la popularidad de los casinos en línea entre los jugadores actuales.
Las plataformas de juego muestran un alto nivel de demanda, por lo que su número está en constante crecimiento. Para atraer jugadores, utilizan diferentes estrategias de marketing. A pesar de su costo relativamente alto, una de las herramientas más populares son los bonos sin depósito, es decir, bonificaciones que no requieren realizar un depósito previo. Su popularidad está confirmada por la información en el sitio sobre bonos en casinos en línea aquí, así como por el análisis de las estadísticas de búsquedas. Por eso, la popularidad del iGaming prácticamente se ha igualado a la de los videojuegos.
Los bonos generalmente pueden utilizarse en numerosos juegos de casino en línea, incluidos aquellos que contienen elementos estratégicos. Estimulan la memoria, la concentración y la toma de decisiones. Un estudio de CAST Centers en 2025 reveló que la participación regular en tales juegos mejora las funciones cognitivas en un 15%.
Los juegos en línea también se integran en la psicoterapia para tratar enfermedades relacionadas con distorsiones cognitivas. Al mismo tiempo, los psicoterapeutas utilizan esta herramienta de manera cuidadosa y controlada.
Cómo los videojuegos ya están ayudando a las personas
El ejemplo más conocido es el proyecto SPARX de Nueva Zelanda. Este videojuego está basado en los principios de la terapia cognitivo-conductual, es decir, ayuda al jugador a identificar y cambiar pensamientos y comportamientos negativos. Los adolescentes eligen un personaje y completan misiones en un mundo fantástico, mientras aprenden técnicas para combatir la depresión. Los ensayos clínicos demostraron que SPARX es tan eficaz como las sesiones presenciales con un psicólogo para reducir los síntomas de depresión en adolescentes.
En Estados Unidos, en 2020, por primera vez se aprobó oficialmente un juego como terapia. Se trata de EndeavorRx, un juego digital especial que ayuda a niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Según la FDA, después de cinco semanas de uso de este juego, un tercio de los pequeños pacientes mejoró su capacidad de concentración, lo que es comparable con los resultados de los programas tradicionales de corrección de conducta. El pediatra de Boston Kevin O’Leary comenta: “Los niños se vuelven más motivados, ya que el tratamiento se convierte en un juego y no en un ejercicio aburrido”.
Investigaciones en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de California en San Francisco confirman que los juegos estratégicos para adultos, como Portal y StarCraft, influyen positivamente en la “flexibilidad” cerebral de las personas mayores y mejoran la memoria de trabajo. Estos juegos se convierten en una especie de “gimnasia mental” que apoya la longevidad intelectual.
Especialistas en el Reino Unido y Canadá utilizan diferentes productos de juego para la terapia de trastornos de ansiedad, autismo e incluso trastorno de estrés postraumático. El proceso suele incluir la selección del juego, sesiones regulares de juego, discusión de la experiencia obtenida con el psicólogo y seguimiento de los cambios en el estado del paciente.
Por qué no todo es tan sencillo y cuáles son las limitaciones y riesgos
A pesar de los éxitos evidentes, los especialistas subrayan: no todos los juegos son adecuados para fines terapéuticos. Es importante que el producto tenga:
- una estructura y narrativa bien pensadas que favorezcan el aprendizaje o el progreso emocional
- mecánicas que no generen adicción
- elementos educativos integrados en la dinámica del juego
Además, el acompañamiento de un especialista juega un papel clave: el “autotratamiento” con juegos puede llevar a un efecto contrario o al agravamiento de los problemas. La psicóloga Valeria Roldán de Argentina dice: “Solo un profesional puede evaluar qué juego y cuándo es recomendable. Sin control, puede haber daño”.
Entre los errores más comunes está el uso de juegos demasiado complejos o competitivos para personas con ansiedad, lo que a veces aumenta el estrés. Algunas investigaciones aún están en proceso de validación: no siempre está claro si el efecto de la terapia basada en juegos es duradero o desaparece tras finalizar el curso. La cuestión del beneficio a largo plazo sigue abierta.
Cómo los videojuegos pueden influir en el futuro de la psicología
Los principales laboratorios del mundo ya están desarrollando nuevas áreas de terapia basada en juegos: desde simuladores de realidad virtual para combatir fobias hasta simuladores que enseñan habilidades de comunicación en el autismo. La integración de los juegos en los métodos tradicionales de tratamiento se está convirtiendo en una realidad: los médicos intentan incluir elementos lúdicos en las tareas para casa y en las actividades grupales para aumentar la motivación de los pacientes. ¿Es posible imaginar un futuro en el que parte del cuidado de la salud mental realmente pase a manos de la tecnología?
Sin embargo, la comunidad profesional enfrenta desafíos complejos: cuestiones de ética, protección de datos personales, acceso igualitario a los recursos digitales. El papel del psicólogo está cambiando gradualmente: de ser un instructor estricto a convertirse en un “guía” en el mundo digital. Los pacientes obtienen más libertad y responsabilidad sobre su propio progreso.