Consalud.es (03 noviembre 2022)

La Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes (anPIR) ha sido rebautizada como Sociedad Española de Psicología Clínica. Lo ha hecho durante su Congreso Anual, celebrado en Murcia entre los días 27 y 29 de octubre, con el objetivo de visibilizar la labor de los profesionales y la especialidad.

Además de abordar temas de actualidad como el futuro de la especialidad de Psicología Clínica de la Infancia y la Adolescencia, el desarrollo de determinadas Áreas de Capacitación Específica (ACE), el impacto de la pandemia en aspectos de salud mental menos tratados, como las relaciones y vínculos personales, en estas jornadas se han celebrado elecciones para renovar la junta directiva.

Javier Prado Abril, psicólogo clínico en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, ha asumido la presidencia de la Sociedad tomando el relevo a Félix Inchausti, que ahora ocupará el puesto de vocal de la Sociedad.

Por su parte, Laura Armesto Luque acompañará a Prado en la vicepresidencia; Aina Sastre Buades y Laura Moreno Campos asumirán la secretaría general y la vicesecretaría, respectivamente; y Régis Villegas estará al mando de la tesorería.

El nuevo presidente cuenta a ConSalud.es que el cambio de nombre busca acercar y equiparar la Psicología Clínica al resto de sociedades científicas para “afianzar la posición de los psicólogos clínicos”, de cara a poder ejercer de “interlocutor técnico y científico con las administraciones autonómicas y el Ministerio de Sanidad”. “Es un esfuerzo más por visibilizarnos”, matiza Prado.

Y es que al igual que la especialidad, la Sociedad Española de Psicología Clínica “ha crecido mucho en los últimos años”, recogiendo en este momento cerca de 1.700 socios. Muestra de ello es el “récord de afluencia histórica” al Congreso Anual, que ha contado con alrededor de 670 asistentes.

Las jornadas han supuesto una vuelta a la presencialidad tras la pandemia y han servido para recordar a los profesionales que la Sociedad Española de Psicología Clínica, “significa compromiso, sentido de pertenencia y vocación de servicio público”, concluye Prado Abril.